El escritor David Levithan publicó en 2012 Every day, una novela de Young Adult cuya premisa es mucho más profunda de lo que parece incluso en un inicio: ¿nos enamoramos del exterior o del interior?. Esto es lo que intenta desentrañar Rhiannon, una chica de 16 años que se enamora de un alma misteriosa llamada “A” que habita un cuerpo diferente cada día. El libro ha sido llevado al cine, con fecha de estreno programada para España el 20 de abril, y el escritor ha querido dar su punto de vista sobre la adaptación. Espoiler: le han gustado los pequeños cambios.
En la película, la protagonista (Angourie Rice) se enamora de A, que toma la forma de su novio Justin (Justice Smith), de un católico acérrimo, Nathan (Lucas Jacob Zumann), de un chico asiatico americano James (Jacob Batalon), y de un chico trans, Vic (Ian Alexander), así como de Hannah (Karena Evans) y Kelsea (Nicole Law), dos chicas. Levithan cree que su novela es una «metáfora» sobre las personas queer.
Un tema central de la historia es que debes tener tu propia identidad y no estar definido por la forma en que la gente te ve o piensa que deberías ser
Uno de los capítulos de la novela se centra en Vic, el chico trans. El autor sentía que, como no podía ser de otra manera, ese papel tenía que ser interpretado por un actor trans, y es Ian Alexander (The OA) el encargado de darle vida.
Era vital que la película tuviera un actor transgénero interpretando a ese personaje. Jesse y Michael hicieron un gran trabajo. El capítulo de Vic en el libro no es importante y llega muy tarde, pero en lugar de desechar al personaje, le dieron más importancia para asegurarse de que Vic estuviera allí y estuviera representado
En un principio, Rihannon es escéptica sobre A, sobre si pese a su aspecto cambiante, va a seguir atrayendola, y la cosa va avanzando hasta que llega un punto en el que la protagonista besa a A cuando, aparentemente, toma forma de mujer. Sobre esto, que no deja de ser una representación de la pansexualidad, y de tomar conciencia de ello, Leviathan también ha hablado.
Ciertamente tenemos inclinaciones e inclinaciones, pero no sé que tienen que ser definiciones. El libro y la película examinan la pregunta de qué nos atrae: el exterior, el interior o alguna proporción de ambos. Personalmente, creo que es el último, pero lo que el libro y la película esperan es que decidas qué es eso y qué te influye
Ya sabéis: el 20 de abril, todas al cine. Esto pinta bien.
Vía: New now next







¿A que dan ganas de usar sus fotos para expresar emociones de la vida cotidiana? Decidnos que sí, que nos hacéis sentir mejor.
Decidme si no es el gato mojado más moni y más trapo que habéis visto nunca.
Ahora está in love. Su novio, 







Rain, de 28 años, no sabía que iba a acabar en las pasarelas. De hecho, comenzó a trabajar como bombero en Vermont, y es ahí cuando la gente empezó a tratarle en masculino. «Los bomberos me pidieron que calificara a las mujeres con ellos. Me di cuenta rápidamente de que no quería ser la mujer fea en una habitación llena de hombres, así que seguí adelante con lo de ser un hombre durante los siguientes 11 meses». Tras su primera campaña con Calvin Klein, todo fue rodado, y ahora protagoniza muchísimas campañas y pasarelas tanto de moda de hombre como de mujer.



Último atardecer en Lisboa es nada más y nada menos que la quinta novela de A. M. Irún, quien además cuenta con algún relato corto más en su haber. Todo comparten humor, frescura y erotismo, acercándolos a la tradición de autoras anglosajonas que prefieren acercarse a lo cotidiano y quizá algo predecible, pero que satisface nuestra faceta de devoradoras de literatura en la que una chica se enamora de otra. Lo mejor que se puede decir de una novela, y Último atardecer en Lisboa lo cumple, es que, una vez que lo empiezas, no sueltas el Kindle hasta que lo terminas.
Ayer, 19 de febrero, se celebraba el día contra la LGTBfobia en el deporte, y qué mejor noticia para contarte (con un poco de retraso) que esta. Clarivett Yllescas, ‘La matadorcita’ es una jugadora profesional de voleybol peruana que actualmente milita en el Circolo Sportivo Italiano como central y, para no sorpresa de sus seguidores, acaba de salir del armario.


El caso es que, quién nos lo iba a decir, Perdona nuestros pecados, además de contar con un nuevo párroco que llega pisando fuerte a Villa Ruiseñor (municipio colindante con Villa Mirlo, próximo a la salida de Pueblo Vencejo, como todas sabemos) tiene dos personajes croquetas llamadas María Mercedes (interpretada por Soledad Cruz) y Bárbara Román (María José Bello). O como muchos las denominan ya: #Barcedes.