¡Hoy se estrena la cuarta temporada de la serie carcelaria australiana Wentworth! ¿Todavía no la habéis visto? Ya os hemos hablado de ella en algunas ocasiones, pero si aún no estáis convencidas, aquí os traemos siete motivos por los que deberíais incluir Wentworth en vuestra lista de series.

1. Tensión constante
Si te gusta tener el corazón en un puño durante los cuarenta y pico minutos que dura un capítulo, esta es tu serie. Tiene esa capacidad de mantenerte en tensión episodio tras episodio. Sobre todo, en la segunda y tercera temporada. Si siguen así, la cuarta va a ser de infarto. Por cierto, aquí os dejamos el tráiler de la nueva temporada. Tengo miedo.
2. Mujeres al poder
Obviamente, al tratarse de una cárcel de mujeres, la mayoría de personajes principales son femeninos (punto a favor), excepto algunos funcionarios. Son personajes complejos, independientes, fuertes y que, probablemente, también darían mucho de sí en otro contexto.
3. Evolución de los personajes
Todos los personajes evolucionan en mayor o menor medida. Aunque la evolución más destacable es la de Bea, que ingresa en la cárcel siendo «un cacho pan» y acaba la tercera temporada al mando de todas las presas, también vemos el cambio de la funcionaria Vera y la transformación de la alcaide Ferguson.
4. Bollodrama
¡Por supuesto! Aunque no mucho, ya que no es en lo que se centra la serie. Al mando de la representación croqueta de la serie, que creemos que es acertada, tenemos a Frankie, que nos deja momentos como estos…

5. Actuaciones de 10
En general, el nivel de actuación de la serie es muy bueno, pero merecen ser destacadas Pamela Rabe como alcaide, Danielle Cormack como Bea, Kate Atkinson como Vera y Nicole da Silva como Frankie. Consiguen que llegues a empatizar con personajes con los que nunca habrías pensado que podrías tener algo en común.
6. Amor/odio intenso hacia todos los personajes
Seguramente gracias al motivo anterior, llega un momento en el que no sabes qué hacer con tu vida, si fiarte de Bea o no, si amar u odiar a Frankie o si desear o no la muerte de la alcaide. Todo esto hace que te enganches inevitablemente a los personajes.
7. Por si aún necesitáis más motivos…





En el último episodio emitido, titulado Mama tried, las dos cirujanas se han enfrentado enconadamente por la custodia de Sofía. Callie se muda a Nueva York, y quiere llevarse a su hija con ella. Pero, obviamente, también es hija de Arizona, y ninguna de las dos quiere ceder ni un minuto del tiempo que pasen con ella. El juicio, con compañeros del hospital ejerciendo como testigos de una y otra parte, ha sido uno de los tragos más violentos que hemos pasado como espectadores de la serie, con acusaciones de mala madre para las dos, un echarse en cara continuo por parte de las abogadas, y con un sutil halo de no sé si llamarlo machismo, pero decididamente culpabilidad por querer ser madre y una profesional de éxito.



Rusia es uno de los países en los que más peligroso es ser homosexual. Hay un montón de estudios y encuestas que demuestran que no sólo es un hecho que esté mal visto, sino que la mayoría de los ciudadanos están a favor de medidas como cárcel, terapias convertivas, o incluso la muerte a quienes hagan visible su orientación sexual. Desde 2013 la situación se ha endurecido hasta tal punto que algunos de los intelectuales gays del país han empezado a exiliarse.











