Un padre y una hija caminan por la nieve. Están en Noruega, y van a cazar ciervos. Pero la mira del padre se desvía lentamente, y apunta a la cabeza de su hija, que es tan sólo una niña.
Candidata por su país a los Premios Oscar, Thelma nos cuenta la historia de una chica que, en su primer año de universidad, comienza a vivir. Una vez alejada de su controladora y religiosa familia, alejada del férreo control de una madre que nunca se ha desvelado afectuosa, y de un padre sobreprotector, Thelma (Eili Harboe) podría ser una chica normal de 18 años. Hasta que, tras ver por primera vez a Anja (Kaya Wilkins) sufre un ataque en la biblioteca, mientras los pájaros pierden su rumbo y golpean violentamente el cristal del edificio.
La premisa de la película, y lo que se desvela en el trailer, puede hacer pensar que la cinta no es otra cosa que un remake nórdico de Carrie. Y es verdad que tienen algunos puntos en común, lo más obvios de la película, a saber, los poderes telekinéticos y la religión entendida de una manera opresiva. Pero eso es sólo la superficie. En el fondo, Thelma es una historia de crecer y de sentir cosas nuevas, y de cómo los monstruos son los otros, y no nosotros.
Una de las cosas que más disfruté de la historia es la capacidad que tiene de hacernos pasar de un sentimiento a otro en cuestión de segundos. En una escena en particular, mientras Thelma está en un sofá en una fiesta, Joachim Trier nos hace pasar de la expectación al deseo, de la excitación a la vergüenza más absoluta, a la vez que lo hace Thelma.
La película no está pensada solamente para amantes del cine de terror. De hecho, es posible que a estos les decepcione si lo que esperan es agarrarse al sofá con escenas de máxima tensión. Thelma es más sutil, más cifi que horror, más onírica que explícita. Pero la sensación que te deja al terminar es, casi, casi, de justicia.




Es el caso de Cristina Peri Rossi, poeta que ha supuesto una renovación en la poesía del siglo XX, no solo por sus poemas desde el exilio y sus múltiples reflexiones sobre la soledad, sino también por la constante búsqueda del erotismo y la sensualidad en sus versos. Su canto a las mujeres inspira, engancha y seduce. En sus letras somos veneradas sin ningún complejo y eso a ninguna nos puede sentar mal.
Evidentemente, no podían faltar poemas donde aparezca algún que otro encuentro más especial donde, religiosamente, Peri Rossi venera un encuentro más íntimo:



Ronit es la hija del Rabino. Hace años que fue expulsada de su comunidad, extremadamente cerrada, pero ahora su padre ha muerto y ella regresa a lo que fue su hogar para mostrar sus respetos, y buscar el candelabro de su madre. Ahí, bajo la mirada de todos, se reencuentra con su primo, Dovid, que ahora está casado con la chica de la que Ronit estuvo enamorada de adolescente.
Descrita por Vulture como «una preciosa y tensa historia de amor prohibido», Disobedience, la película estrella de la temporada y que 
Pasamos a 18 años más tarde, cuando el mundo supo que Dian había sido asesinada en 1985 en su cabaña de Karisoke. Muchos de nosotros conocemos el trabajo de Dian por su libro Gorilas en la niebla, que es legendario. Su historia también se lleva a cabo a través del trabajo de la Dian Fossey Gorilla Fund. La Fossey Fund existe para garantizar la supervivencia y la prosperidad de los gorilas salvajes, en estrecha asociación con el gobierno de Rwanda. Pero desafortunadamente, hoy solo hay 880 gorilas de montaña vivos en la tierra. Por lo tanto, el trabajo de Dian Fossey Gorilla Fund sigue siendo de vital importancia para garantizar su futuro
Así que, para tu cumpleaños, Ellen, te estoy juntando con tu heroína, Dian, construyendo el Campus Ellen DeGeneres en la Fundación Dian Fossey. Ellen, vas a continuar el legado de Dian dándole un hogar permanente en Rwanda. Ahora, te unirás a Dian como protectora y campeona de estos increíbles animales, los gorilas de montaña. ¡Feliz cumpleaños!»

Y tú, ¿de quién eres?














Bhavna Limbachia interpreta a Rana Nazir, enfermera en el Rosamund Street Medical Centre. Rana era feliz en su matrimonio, tomándose en secreto la píldora para no tener hijos y eso, pero en Coronation street no te puedes descuidar, porque el amor está en el aire que respiran, y lo mismo acabas sintiendo cosas por tu amiga.
Esto es, efectivamente, lo que ha sucedido con Kate (Faye Brookes), la camarera del pub local, a la que sabes que no le va muy allá con la novia, y que ya traía una historia de croquetismo a sus espaldas: cuando dejó el ejército estuvo prometida con 








