La obra de Philip K. Dick, una de las voces más importantes de la ciencia ficción del último siglo, ha sido llevada a la pantalla en numerosas ocasiones, y muchas de ellas permanecen en el imaginario colectivo como la piedra de toque de la cifi: Blade Runner sigue siendo una de las películas de culto más queridas de todos los tiempos, Minority Report acercó conceptos de este género al público en general (porque salía Tom Cruise, sí, pero los acercó), Desafío total, la primera que se llevó al cine, es uno de los exponentes más claros del cine de los 80, y The Man In The High Castle es uno de los grandes éxitos de Amazon, porque parte de una premisa terrorífica pero, a la vez, terroríficamente cercana.
La última adaptación de su obra es Philip K. Dick’s Electric Dreams, una serie de antología en la que cada episodio nos cuenta un relato diferente. Robots sirvientes, ciudades que no están en el mapa, prohibiciones por parte del gobierno y escenarios apocalípticos, por ejemplo, son algunos de los componentes de la serie, que se estrenó el pasado otoño en el Reino Unido, y que llega mañana día 12 de enero a la plataforma de video de Amazon. Y, para alegría nuestra, hay croqueteo a tope.
El quinto episodio, titulado Real Life, tiene a Anna Paquin y Rachelle Lefevre interpretando a un matrimonio: Anna Paquin interpreta a Sarah, una mujer policía que vive junto a su mujer en el futuro, y que tiene una estrecha relación mental con George, interpretado por Terrence Howard (Empire), un brillante diseñador de juegos. Suena fenomenal. Pero no va a ser la única pareja lésbica que nos muestre la serie.
Autofac y Crazy Diamond, tercero y octavo de la temporada, también muestran personajes lésbicos. No desvelamos nada más para no hacer un mega espoiler de los episodios, que tienen su miga. La serie va a hacer las delicias de las fans de la ciencia ficción, peor también de todas aquellas que han disfrutado de las historias oscuras de Black Mirror. Ya tienes serie para ver este fin de semana.
Vía: Variety































Nos costará superar el trago














Esta última tiene un generador con un nombre bien claro: CELOS. Miguel está celoso de que Sara y Carlota no cuenten con él todo lo que él querría. Él cree que, quizá, que es un asunto más sexual y amoroso de lo que realmente es. Porque, aunque sí es cierto que algo de eso hay, así como una pizca de vergüenza, Sara y Carlota están más unidas en esta temporada porque Sara busca la ayuda de la otra cuando se reconoce finalmente como hombre.
La trama de la identidad de género de Sara, a quien no se llama por otro nombre en ningún momento de la serie, entiendo que es un intento de contar algo diferente a lo que podemos encontrar en una serie romántica como es Las chicas del cable. Entiendo que, mostrando la realidad del personaje, esto acercará la realidad de las personas trans a mucha gente que, de otra manera, no lo habría visto en pantalla. Porque el público de la serie, no nos engañemos, no es el croqueto, sino un público femenino que quiere ver las andanzas de Martiño Rivas y Blanca Suarez, y que tiene que ver todo lo demás porque va en el lote.

















