Que las escenas más difíciles de rodar casi siempre son las sexuales, no es ningún misterio. Siempre son las que más preguntas despiertan entre los medios, y a las que más jugo les saca el público. Hasta ahora, con unas pocas indicaciones desde dirección, los interpretes hacían un poco lo que podían, con más o menos fortuna, pero desde hace poco se ha introducido en algunas producciones una figura que evita que veas un polvo y pienses: jo, qué pereza. Hablo de la «coordinadora de intimidad», y en este caso concreto de Ita O’Brien, quien ha trabajado en Sex Education y Gentleman Jack.

Ita coreografía las escenas de sexo, y lo hace a través de ejercicios inspirados en animales, con los que enseña a los actores a sentirse cómodos rodando prácticamente desnudos, o en situaciones comprometidas, delante de equipos de rodaje.
A los actores se les dan ejercicios donde «lloran como gatos», «jadean como perros» o «empujan como un gorila» para que compongan vocabulario que describa los diferentes puntos de la relación sexual. Ya sabéis, hablando se entiende la gente. Estos términos o símiles los utilizan los directores y actores, lo que «Da a todos un lenguaje común, que mantiene todo profesional», según O’Brien.
Voy a procurar escribir esto sin reirme, pero lo voy a escribir. En Sex education, O’Brien se encargó de la escena entre dos chicas que hay en un episodio. Sus indicaciones fueron:
¿Podrías empujar como un gorila y terminar como una foca?
Si esto les sirve para hacer escenas guays, yo a favor. Los productores de Gentleman Jack están muy contentos con la inclusión de esta figura en el rodaje de la serie.
Contratar a O’Brien es una consecuencia positiva del movimiento Me Too. Vivimos en tiempos muy brillantes, y creo que hemos sido muy conscientes de que gran parte de la vida de Anne Lister era su vida sexual. Era una mujer muy activa sexualmente y le encantaba tener sexo con otras mujeres
De momento, eso se ha plasmado en la serie. Ojalá nos cuenten qué símiles animalísticos han utilizado en cada una de las escenas. Por los loles.
Vía: The Times



No te voy a decir que dejes todo lo que estás haciendo y te pongas a ver Gentleman Jack porque cada minuto de vida que pasas sin hacerlo estás perdiendo la oportunidad de ser inmensamente feliz porque, oye, allá tú, pero bueno, ya sabes. La serie de HBO es una MARAVILLA, y, de verdad, ya sé que todas las semanas estamos que si tienes que ver esto, tienes que ver lo otro, a ver cuando sacas un rato para esta cosa, blabla. Pero con esto, haznos caso.
El pasado lunes 6 se celebró la famosa MET gala, una velada en la que los famosos sacan a pasear sus mejores galas, y una cita en la que también aprovechan para pasarlo bien en una de las galas más exclusivas del mundo. Habréis visto fotos de Katy Perry vestida como un candelabro y, después, de hamburguesa, a Lady Gaga despampanante con un vestido fucsia, y a algunos chicos que te habrán gustado hasta a ti, amiga croqueta. Y, además, lo que SEGURO has visto es alguna imagen de Janelle Monáe y Lupita Nyong’o peligrosamente cerca.


Oyoyoyoyoyoy, que tenemos cotilleo para rato, y con algunas de las personas más guapas del universo involucradas. ¿Es acaso Navidad?
En 1941 
Rose (Piper Laurie, Twin Peaks), de 85 años, su hija Patty (Brooke Adams, Braindead) y su nieta Allison (Emily Baldoni) se reúnen en la casa del lago de la abuela para ponerse al día de sus vidas. La relación entre las madres y sus respectivas hijas no es la más suave del mundo, pero abuela y nieta se llevan fenomenal. Tanto es así que Allison se ha molestado en ir a la tienda de fotos y revelar un carrete que llevaba 45 años dentro de la cámara. Por supuesto, las imágenes ocultas durante tanto tiempo desencadenarán un torrente de recuerdos en Rose, y será la oportunidad para sincerarse con su familia sobre una temporada que la marcó para siempre.
En la década de 1960, la joven Rose (Shannon Collis) está pasando las vacaciones de verano en una casa junto al lago con su esposo, Joe (Max Adler). Allí conoce a Louise (Emily Goss, 



