Hace unos meses te contábamos, plenas de emoción, que la australiana Cate Blanchett había fichado por FX para protagonizar Mrs America, un recorrido por el auge del feminismo y el impulso de la Enmienda de Igualdad de Derechos a través de los ojos de Phyllis Schlafly, quien será interpretada por la propia Blanchett. A esta interesante historia, creada por la misma mente que ideó Mad Men, Dahvi Waller, y los co-guionistas y directores de Capitana Marvel, Anna Boden y Ryan Fleck, ahora se suman multitud de nombres conocidos.
Junto a Blanchett estarán Sarah Paulson, que encarnará a la mejor amiga de Blanchett; Uzo Aduba, quien será Shirley Chisholm, primera mujer negra congresista; Rose Byrne, que dará vida a Gloria Steinem; Kayli Carter; Ari Graynor, quien será Brenda Feigen-Fasteau, confundadora junto a Steinem de la revista Ms. Magazine; Melanie Lynskey será Rosemary Thomson, una ama de casa del círculo íntimo de Schlafly; James Marsden será Phil Crane, un congresista republicano; Margo Martindale, que se encargará de encarnar a Bella Abzug; John Slattery, marido de Schlafly; Jeanne Tripplehorn será la cuñada de Schlafly; y Tracey Ullman, dará vida a la feminista Betty Friedan.
Schlafy lideró la reacción violenta contra el trabajo de las feministas de la segunda ola, como Gloria Steinem, Betty Friedan, Shirley Chisholm, Bella Abzug, y Jill Ruckelshaus. La serie promete mostrar cómo la tensión sobre el movimiento de empoderamiento femenino ayudó a cambiar el panorama político y cultural en los Estados Unidos, en una onda que llega hasta nuestros días. La serie tendrá nueve episodios, y será emitida en FX, así que lo más probable es que la veamos en España en HBO.
Vía: spoilertime



Primeramente porque ese vacío existencial que se plasma en cada párrafo lo vivo cada día. En mí, en mi literatura y en mis propios vacíos. Será pretencioso por mi parte decir que he encontrado mi voz en la de Baltasar. Sentía en anhelo de sentarme con ella y hablar durante horas de ese pensamiento de saltar al vacío y que todo se terminase. Pero, al mismo tiempo, se adhiere a un amor especial por ciertos placeres de la vida. Esto es, amar a otras mujeres y el sexo. Y aquí, queridas mías, empieza a brillar este argumento: lesbianas, que sufren profundamente, pero no lo hacen por el hecho de ser lesbianas.


La VIII Muestra de Cine Lésbico de Madrid vuelve un año más con el objetivo de seguir visibilizando las historias de mujeres lesbianas y bisexuales, con un compromiso leal con la cultura y la actualidad social. Se celebrará entre los días 23 y 26 de mayo en Cineteca Matadero, junto con un pase que tendrá lugar en el Instituto Francés; y tres exposiciones que se podrán visitar desde el día 20 de mayo en el Espacio de Igualdad María Zambrano (Chamberí), el Espacio de Igualdad Nieves Torres (Chamartín) y el Espacio de Igualdad María de Maeztu (Carabanchel).
El viernes 24 tendrá lugar la Sesión Aulas Diversas, con los cortos La rara de la familia, Girl Talk, Elena y Salir del agua. A las 18.00 h., en la Sala Plató, veremos Small Talk, y a las 18.30 h la Sala Borau acogerá la proyección del documental
El domingo se clausura la muestra, y a las18.00 h. en la Sala Plató podrás ver la Sesión InternacionaLES cortos, con Elena, Green Tea, Quindim y Girl Talk, así como la Presentación de la Guía de Mujeres no Heterosexuales por el grupo de mujeres de Fundación Triángulo Madrid. A las 20.00 h. la Sala Plató acogerá la Clausura y la proyección de 

En este periodo, muchas mujeres entablaban lo que podríamos denominar como «amistades románticas», en las que dos mujeres establecían una relación que hoy en día llamaríamos amorosa, pero que entonces no contaba mucho porque, a ver, tú al final te ibas a casar con un señor, y tu amiga también. Y, por supuesto, te ibas al fotógrafo de tu pueblo y posabas delante de la cámara en la que muchas veces era la única vez que ibas a poder ver tu cara impresa en un papel. No me digáis que no es bonito.
Así que para vosotras, amigas croquetas del siglo XXI, hemos navegado en internet navegado por la red, y os traemos algunas fotos de lesbianas (o bisexuales) victorianas, para recordar una vez más que las mujeres LGBT no surgimos como champiñones en una noche de lluvia de 1990, sino que siempre hemos estado ahí. Aquí. En todas partes.












