Pueblo random de la península ibérica. Verano del 2000. Una chica lesbiana de catorce años pasa por el escaparate de una librería y ve algo que le llama la atención. En la portada del libro, dos chicas se besan. Es la primera vez que ve algo así. Valora romper la hucha y comprarlo, sin saber nada más de su argumento. Pero se topa con un obstáculo que se le antoja insalvable: le da vergüenza que el librero suponga que es lesbiana.
Esta historia es inventada, pero está totalmente basada en hechos reales. Hasta hace poco, las mujeres lesbianas y bisexuales teníamos un mercado sumamente limitado en cuanto a lecturas, románticas en su mayoría, que pudieran interesarnos. Que no es como si no leyéramos literatura de todos los tipos. Pero, ay, en cuanto queríamos una historia de chica se enamora de chica, las cosas se ponían un poco crudas.
Por supuesto, siempre hay opciones. En esto como en todo en la vida. Hay editoriales que han hecho un esfuerzo magnífico para que la literatura LGBT llegue a cada rincón de habla hispana. Hay librerías que han pensado en todos los públicos, teniendo su pequeño rincón para nosotras. Pero lo que ha supuesto una pequeña revolución ha sido la llegada del libro electrónico.
Hay dos aspectos importantes a este respecto. El primero aúna la comodidad y la privacidad. Entras en la pagina de tu editorial favorita, vas al apartado de descargar novelas románticas, y en cuestión de segundos tienes un libro fresquito para leer, con la garantía de que la trama va a interesarte, y sin que nadie sepa qué estás leyendo. Porque a lo mejor te da igual y, oye, fantástico, pero quizá lo de ir en el metro, abarrotado, con dos mujeres enrollándose en la portada del libro, pues no lo ves mucho.
El segundo tiene que ver con la explosión de novela LGBT que estamos viviendo. La autopublicación ha traído consigo una serie de ventajas, y la más evidente es que personas que no habrían imaginado jamás poder publicar un libro, ahora pueden hacerlo de una manera rápida y sencilla. Ya no hay síndrome de la impostora y miedo a llamar a las puertas de las editoriales; ahora hay un montón de mujeres talentosísimas que pueden mostrar al mundo su valía a la hora de escribir sus historias, y sus historias con mujeres que aman a otras mujeres, o con personajes lésbicos y bisexuales, o con pinceladas eróticas, o lo que a ellas les apetezca.

Las lectoras tenemos la inmensa suerte de poder elegir, de ya no tener que conformarnos con cualquier cosa solamente porque incluya tramas lésbicas. Ahora tenemos literatura enfocada directamente a nosotras, hecha por mujeres como nosotras, y que disfrutamos enormemente desde la primera página. Piensa por un momento, ¿cuales son tus autoras favoritas? ¿Por qué me gustan tanto sus libros? Evidentemente, una razón de peso es por cómo escriben. Pero también por lo que escriben, porque somos capaces de conectar con ello, porque hablan de nosotras.
Aprovecha el fin de semana, y empieza esa novela que te está poniendo ojitos. Seguro que la encuentras en la librería online ItsBook, una de las mayores tiendas de libros electrónicos de internet.



Abbie 
El tiempo no pasa despacico, 
Y anoche, mientras nosotras dormíamos y otras personas recordaban cómo habían olvidado un carrito de la compra en Portugal, Vanesa y Adriana retozaban alegremente en un motel de California. A ver, no literalmente, pero un poco sí. Las dos mujeres unían fuerzas en el videoclip de De tus ojos, último tema de la andaluza, que ha compuesto en colaboración con Carlos Jean. Dentro video.








Para celebrar los cincuenta años de Rebecca (Rachel Dratch), sus amigas le preparan un viaje a Napa, el Wine Country, una región vinícola de California. Ahí pasarán el fin de semana Abby /Amy Poehler), Catherine (Ana Gasteyer), Val (Paula Pell), Jenny (Emily Spivey) y Naomi (Maya Rudolph) en la casa que le han alquilado a Tammy (Tina Fey). Pero, como siempre ocurre, tantas horas con tus amigas empiezan a dejar brotar las tiranteces, y más si todo está regado con el mejor vino.
Si hay alguien a quien no conozco y con quien no puedo ser imparcial, es con el grupo de actrices que conforma esta película. Amy Poehler, Tina Fey y Maya Rudolph son esas mujeres de las que querría ser amiga en la vida real, y que nada de lo que hagan puede parecerme mal. Y, al parecer, ni siquiera tengo que taparme los ojos para ver Wine Country, porque todo el mundo que la ha visto habla maravillas de ella. Se estrena el próximo día 10 en Netflix, así que no te la puedes perder.
Muchas veces hablamos de la necesidad que las mujeres LGBT tenemos de un entorno que nos arrope, o lo que es lo mismo, de un círculo de amigas que sean también lesbianas y bisexuales para poder compartir nuestras historias, hacer actividades juntas y, por qué no, a lo mejor iniciar una historia de amor. Todas sabemos lo difícil que resulta a veces encontrar a chicas con las que charlar, pero afortunadamente estamos en el siglo XXI y las tecnologías nos echan una mano, como por ejemplo con 



