La historia está escrita: Katy Perry besó a una chica, y le gustó. Hace ya diez años del hit de la cantante californiana, y todavía la siguen poniendo en fiestas LGBT, lo cual deja claro que su legado caló hondo. Lo que pasa que, claro, en diez años las cosas han cambiado mucho, y si ya entonces había cosas que chirriaban, como que Katy esperaba que a su novio no le importara, y que en ningún momento la sombra de la bisexualidad planeara sobre la protagonista de la canción, ahora la letra queda como algo un poco pasado de moda, y preferimos versos que hablan de chicas a las que les gustan de verdad las chicas.
Katy Perry no vive ajena a esto. Si en anteriores entrevistas había declarado que, bueno, la letra no tenía más trascendencia, que estaba basada en un hecho real, y que simplemente quería ser divertida, lo último que ha opinado sobre su primer éxito ha sido refrescante.
La conversación ha cambiado en los últimos diez años. Hemos andado mucho. Entonces no se hablaba de la bisexualidad, ni de ningún tipo de fluidez. Si tuviera que escribir ahora ‘I kissed a girl’, lo haría de otra manera. Hay varios estereotipos en la letra. Nuestras mentes han cambiado mucho en diez años, y hemos crecido mucho. Es verdad que se puede evolucionar
Se puede, se puede. Y es más: se debe. Si en 2008 podía funcionar aquello de besar a chicas sólo para llamar la atención, ahora desde luego que no. Y lo que nos alegramos.
Vía: Glamour


Mientras vimos The Good Wife, la MAGNÍFICA serie de abogados protagonizada por Julianna Margulies, disfrutamos como enanas. Lo tenía todo: guión, actrices, tensión, amor, croquetas, comedia… Todo. Pero terminó. Y nos quedamos huérfanas. Y pensábamos que su sucesora, The good fight, quizá, quizá, no estaba llamada a ser la que llenara ese hueco. 

Alexa Chung se desprendió de la etiqueta de it girl tan pronto como ella misma la puso de moda. Lleva trabajando desde los catorce años en pasarelas, con las mejores marcas y las publicaciones más prestigiosas, y ocupó portadas de tabloides durante un montón de años, tantos como estuvo junto a Alex Turner, vocalista y compositor de Artic Monkeys, y más recientemente al lado de Alexander Skarsgard. Es un nombre propio dentro 









Un padre y una hija caminan por la nieve. Están en Noruega, y van a cazar ciervos. Pero la mira del padre se desvía lentamente, y apunta a la cabeza de su hija, que es tan sólo una niña.
Una de las cosas que más disfruté de la historia es la capacidad que tiene de hacernos pasar de un sentimiento a otro en cuestión de segundos. En una escena en particular, mientras Thelma está en un sofá en una fiesta, Joachim Trier nos hace pasar de la expectación al deseo, de la excitación a la vergüenza más absoluta, a la vez que lo hace Thelma.

