A estas alturas de la situación os habréis dado cuenta de que soy una tía un poco obsesiva (por decir algo). Eso significa que me engancho a las historias y me ofusco y ahí estoy, dándole vueltas y rumiando y sin poder sacarme de la cabeza la historia que sea que me obsesiona.
Series, cómics, la conversación que oigo por el patio de vecinas, películas, libros, lo que yo imagino en mi mente que pasa entre esas dos chicas que siempre veo juntas por la calle. Lo que sea. No necesito gran cosa para obsesionarme, soy una chica fácil. Ya dije en otra ocasión que no veo más que lesbianas everywhere. Lo que no dije es que además tengo gran tendencia a emparejar (muchas veces a chicas que ni siquiera sé si entienden) y que creo historias enteras en mi mente sobre ellas, de tal obsesión que tengo.
Cuando pienso cosas oscuras yo también me recoloco las gafas (y porque sé que os mola verla).
Vale. Imaginad lo que pasa entonces si juntas una mente obsesiva y enferma como la mía con algo que enganche de verdad y con personajes MUY EMPAREJABLES. Imaginad el espectáculo que fue mi descubrimiento de OITNB, por ejemplo. (Os voy a dar una pista: un domingo entero viendo un episodio detrás de otro levantándome sólo a comer y al baño). Es decir, que yo SUFRO. Lo llego a pasar realmente mal. Sufro como Precious. Como Cristiano. Como Malú. Estoy ahí, enganchada a la pantalla, sin poder hacer otra cosa más que seguir y seguir. Y cuando la serie que estás viendo es una serie de temática lésbica no importa, pero si estás viendo CUALQUIER OTRA COSA, ya puedes esperar y esperar y seguir y seguir, porque siempre parece que se van a liar… PERO NO. NUNCA PASA. Y tú te quedas ahí, con cara de gilipollas, mirando la pantalla y pasando páginas pensando en que te han timado y que no puede ser, que te han engañado como una boba y que han jugado contigo. (Que dicho así parece que esté hablando de una ex-amante, pero no).
Y no nos engañemos, a veces, efectivamente juegan contigo y con tus esperanzas para tenerte enganchada, PERO ALGUNA VEZ PODRÍA PASAR ALGO.
La cara que se te queda cuando al final no se lían
Hay que reconocer que cada vez hay más parejas rollo bollo en todas partes, y de repente estás viendo una serie tan tranquila con tus padres en el sofá y BAM! morreo bollo en la tele y tu incomodidad palpable. Pero reconozcamos que sigue siendo una minoría. Y a mí eso no es lo que me cabrea (vale, sí, pero no es lo que más me cabrea); a mí lo que me cabrea de verdad es que encima de que no lo van a hacer real te engañen haciéndote creer que sí. ESO ES RUIN. Eso es de mala persona y es jugar con la gente y debería haber leyes que lo prohibieran.
Pero esto no es lo peor de este asunto. No. Lo peor es que te lleva a situaciones lamentables como acabar viendo cualquier puta serie en la que salga una lesbiana sólo porque sale una lesbiana.
Y ahí estás tú, un martes por la noche viendo Tierra de Lobos (que reconozcamos que es mala con cojones) sólo porque hay una pareja rollo bollo, tragándote Los Hombres de Paco por la pelirroja (madre mía esa pelirroja), viendo Hospital Central hasta que se fueron Maca y Esther. Vamos a ver, que yo vi la última temporada de Heroes con la esperanza de que la Panetone se liara con su amiga. Y NO PASÓ NUNCA. (No sé si notáis que sigo resentida). Es embarazoso la cantidad de series que veo sólo porque hay lesbianas en ella.
Yo sufro viendo la serie, pero más sufren ellas
Y la pregunta real en este asunto: ¿POR QUÉ SON TODAS TAN MALAS?
No sólo tenemos que soportar que nunca haya lesbianas en las series y siempre jueguen a que se van a liar (¡PERO NO!), sino que encima, aquellas en las que hay una, son terribles. ¿Acaso no es eso una forma de tortura? ¡Nos obligan a consumir productos nefastos con sus cantos de sirena sobre lesbianas en ellos!
Y lo que es peor: nosotras siempre caemos. SIEMPRE.
Una casa preciosa. Un buen cuerpo. Dos hijos. Dinero. Una pareja que te quiere. El coche con el que siempre soñaste. A veces, se apodera de ti un sentimiento de vacío cuando miras a tu alrededor y ves que todo es, simplemente, perfecto. Y lo hace de la manera más insospechada. Te levantas un día como otro cualquiera y descubres que la inquietud se ha adueñado de ti, se retuerce en tu interior como lo haría una culebra.
Esto es lo que le ocurre a Abby (Robin Weigert) en Concussion, una película que da una patada al sistema, recordándonos que incluso las parejas de lesbianas con hijos tienen derecho a ser infelices.
Abby es una preciosa e inteligente ama de casa que vive en los suburbios de Nueva York. Con el paso de los años se ha convertido en una madre ejemplar. Nunca se olvida de recoger a los niños. Suda la gota gorda en sus clases de spinning. Tiene la casa como los chorros del oro y la cena está lista cuando su mujer, Kate (Julie Fain Lawrence), una exitosa abogada especializada en divorcios, llega cansada del trabajo por las noches. No obstante, hay algo que no encaja, y cuando Abby recibe un pelotazo en la sien que acaba enviándola al hospital, experimenta una catarsis que hará añicos su inmaculada y perfecta existencia.
Tras la contusión, la Abby amable y recatada se convierte en una persona ansiosa, que busca a su mujer en la cama pero no la encuentra, que se gira cada vez que ve a una mujer atractiva en la calle. Para controlar esa nueva energía, decide retomar su actividad profesional y empieza a decorar un precioso loft de Manhattan con la ayuda de Justin (Jonathan Tchaikovsky). Pero tampoco esto es suficiente para saciar su ahora más que despierta libido.
Frustrada, Abby decide contratar los servicios de una prostituta, pero la experiencia acaba siendo poco placentera. La muchacha no es lo que estaba buscando, no da la talla, y será Justin quien la ponga en contacto con otra meretriz con más clase y experiencia que la primera. Esto lo cambia todo. Muy pronto, Abby se convertirá ella misma en una escort con base en el loft que están remodelando, iniciando, así, una doble vida que pone patas arriba su hasta entonces perfecta existencia.
Concussion es, en este sentido, una patada al sistema. Nos recuerda que las parejas heterosexuales no son las únicas que atraviesan por momentos agridulces en sus matrimonios. Hasta ahora, habíamos visto multitud de películas que abordan la crisis de mediana edad, los conflictos maritales, la desazón cuando la pasión muere y empieza a fallar la comunicación en las relaciones más estables. Pero, hasta el momento, nadie lo había hecho desde una perspectiva lésbica. Y esa es la gran aportación de esta película dirigida por Stacie Passon.
Vivimos en un mundo en el que las parejas homoparentales se enfrentan a la presión de tener ser mejores que las heterosexuales. Se les obliga a demostrar más, ser más, dar más, porque se pasan la vida en el ojo del huracán, siendo juzgadas injustamente por gente que menosprecia su capacidad para tener una familia normal. Viendo esta película, se me vino a la cabeza una frase que Bette Porter le espeta con rabia a su pareja, Tina, en una escena de The L Word. Le dice que por ser madres lesbianas tienen que ser mejores que ellos. Que los heterosexuales. Porque cualquier fallo que cometas será juzgado ante tribunales de falsa moral. Qué triste verdad. Sin embargo, nos olvidamos de que somos solamente humanos, con nuestros fallos y aciertos, y que sufrimos las mismas dudas, frustraciones, y problemas que cualquier otra pareja. En este sentido, Concussion es un grito por el derecho de lesbianas y gays a no ser juzgados con una escala de valores diferente.
Se ha dicho que la película no es más que una exploración del temido «lesbian bed death», esa leyenda urbana de que las parejas lésbicas estables acaban por convertirse en más amigas que amantes. Yo no creo que vaya de eso. Sí, tiene muchas escenas eróticas, el sexo está presente desde el minuto número uno; el anhelo, también. Pero para mí Concussion es más una película sobre la necesidad que tenemos los seres humanos de SENTIR. Todos buscamos la perfección en nuestras vidas, pero cuando esta llega, nos damos cuenta de que no es suficiente, de que las casas en las que impera el orden inmaculado son de catálogo de revista… pero en ellas no vive nadie. Están muertas.
La película, no obstante, peca de dejar frío al espectador. Robin Weigert está espectacular en el papel de mujer abandonada y vulnerable. Lo borda. Y aunque el resto de la cinta es formalmente buena, se acusa su ritmo narrativo lento y la frialdad con la que se presentan los hechos. Quizá ese sea el gran fallo, que Concussion es como un paquete de Navidad preciosamente envuelto, sin embargo, cuando lo abrimos, el regalo no llega a entusiasmarnos todo lo que debería. Pasará, por lo tanto, a formar parte de nuestra videoteca lésbica, aunque dudo que se convierta en una de esas cintas que revisionaremos hasta la saciedad, como ha ocurrido con otras películas de género.
http://youtu.be/Ly_2rtRGIYs
A pesar de todo, nos agrada poder decir que no es un mega truñaco lésbico, como tantos otros que nos hemos metido entre pecho y espalda porque deseábamos vernos identificadas con sus personajes. Concussiontiene al menos un mensaje claro y es una de las películas de referencia LGBT que se estrenan este año, aunque tendrá que vivir a la sombra de la galardonada La Vida de Adèle, porque esa sí la estamos esperando como agua de mayo. Próxima parada cinematográfica: 25 de octubre. ¿Preparadas?
Yo siempre estoy diciendo que a Tina Fey (30 Rock) deberíamos importarla a España, porque definitivamente necesitamos a más mujeres como ella. Pero, de todos modos, sabiendo que esto es imposible, nos alegra haber descubierto que ella y Amy Poehler —su colaboradora desde el inicio de los tiempos— van a presentar los Golden Globes no solo el año que viene, sino también el siguiente.
Este año nos dejaron momentos memorables en su monólogo de inicio de la gala, que puedes ver aquí con subtítulos en español:
[youtube=http://youtu.be/_IiqzMji6po]
Que, por cierto, este fue también el día en el que Jodie Foster decidió hacer añicos, por fin, su armario de paredes de cristal y abrazar el lesbianismo públicamente.
Ahora, sabiendo que tenemos Tina Fey y Amy Poehler para rato, nos han dado un motivo más para ver la gala de estos premios considerados por todos la antesala de los Oscar.
Y en los Oscar… Ellen DeGeneres. Wo-ho-ho. ¡Este año es de las mujeres!
Si alguna vez soñasteis con ver a Adriana Torrebejano en todo su esplendor, ya puedes dejar de soñar: hoy se va a hacer realidad. La actriz que interpreta a Isabel en la serie de Telecinco se ha soltado la melena en un cortometraje titulado Propofol, dirigido por el realizador Iván García.
El corto tiene una duración de tres minutos, está rodado en su totalidad con una cámara GoPro y nos recuerda irremediablemente al Smack My Bitch Up de The Prodigy. Es una historia repleta de sexo, alcohol, drogas y emociones extremas, en la que Torrebejano lo da TODO. ¡Viva la ropa interior negra!
[youtube=http://youtu.be/-tiVTD8DnEU]
(Si el vídeo dejara de funcionar, puedes verlo aquí)
Narrado en primera persona, Propofol cuenta la historia de un joven que se somete a una operación de reducción de pene y las ensoñaciones que le produce la anestesia: cuando la virilidad se acorta, ¿la imaginación se alarga? …
Torrebejano es su objeto de deseo (¿de quién no?) y alrededor del minuto dos la vemos en actitudes cariñosas con una señorita. En Propofol sí que es una loba, no solo de apellido, sino en todo su esplendor. Y a nosotras lo que nos sale de dentro es aullarle a la luz de la luna cuando lo vemos: ¡AUUUUUUUU!
Bueno, pues parece que Laura Prepon va saliendo de la cueva en la que estaba metida para calentar un poco el ambiente antes del regreso de la segunda temporada de Orange is The New Black. Su última aparición ha sido en el show de Arsenio Hall (pensamiento paralelo: ¿Alguien sabía que este hombre tenía un talk-show? Yo es que me quedé en El Príncipe de Zamunda) y allí compartió sus impresiones sobre la famosa escena de la ducha con la que se abre la serie, cómo Taylor Schilling y ella no se conocían apenas hasta ese momento y ¡croquetas! (más específicamente, croquetas que adoran el suelo por donde camina).
http://youtu.be/kiLw-Mw-2Oo
Cuando Arsenio Hall le preguntó cómo ha sido la respuesta de la comunidad lésbica a su personaje, la actriz contestó que se siente muy halagada por toda la atención que le estamos prestando. A continuación fue un poco más allá al confesar que ella no había interpretado antes a una lesbiana, pero que, ahora que lo ha hecho, ya puede confirmar que «enrollarse con una chica delante de una cámara es tan… [las mujeres] son tan guapas, tan suaves, que entiendo perfectamente por qué [a las lesbianas] les gusta tanto!».
Pues, nada, Laura, si en algún momento necesitas refrescar la memoria, seguro que alguna de nuestras lectoras se ofrece voluntaria para una sesión práctica. Right?
PD: y como apuntó la Srta. Lawliet hace unos días… sigue estando pelirroja, lo cual probablemente signifique que todavía no ha pisado el set de Orange is The New Black… Chan, chan… *suena música de terror*
Mujeres curiosas e impacientes: ¡Seguidme, mis valientes!
Gracias a no sabemos quién y tampoco sabemos cómo, ya podemos ver dos fragmentos de la película La Vida de Adèle, que se estrena el próximo 25 de octubre.
En el primero vemos a Emma (Lèa Seydoux) y Adèle (Adèle Exarchopoulos) en plena celebración del orgullo gay y dándolo todo en el banco de un parque justo después. Una apreciación antes de que le des al play: ESO sí que es un beso y no los piquitos de Glee. Toma nota, Ryan Murphy:
[youtube=http://youtu.be/tgtzioZouNc]
Y el segundo clip, algo más cortito, es la escena del primer beso entre las protagonistas:
[youtube=http://youtu.be/hLxzCjZbr5A]
Estoy casi segura de que las actrices tienen razón cuando afirman que Abdellatif Kechiche es un tirano, pero después de estas escenas mis ganas de ver la película se han multiplicado x1000. Wow… qué gran manera de empezar el otoño. Me he quedado temblando. Bendito tirano (?)
Relacionados:
Las protagonistas de La Vida de Adèle hablan sobre las escenas lésbicas de la película
¿Y a quién le importa? (Pensarás). Eso mismo digo yo… Pero seguro que a más de una persona sí que le llama la atención. Para las que no son españolas: Chelo García Cortés es una colaboradora de un infame famoso programa de televisión llamado Sálvame, en el que la gente grita más que habla y cuyos telespectadores duermen más que escuchan.
Y últimas noticias (nótese la ironía): Chelo es bisexual. La revista ¡Qué me dices! (con ese nombre ya podrás imaginar que es de las que hace un sesudo periodismo de investigación) la ha pillado besándose con su pareja, Marta Roca (que, por lo visto, fue también amante de Bárbara Rey, que a su vez fue amante del Rey; ¡la de cosas estoy aprendiendo hoy, madre!).
El beso robado aparece en una esquina de la revista con el titular «Chelo García Cortés se despide de su mujer» y ya se dice que la susodicha está furiosa con la publicación de estas fotografías, porque siempre ha sido muy celosa de su intimidad. Sálvame, sálvame, está gritando.
Ahora en serio, no queremos hacer leña del árbol caído, así que simplemente le daremos la (re)bienvenida a la familia, aunque ya sea una vieja conocida para todas. Chelo: aunque estés enfadada, te acogemos con los brazos abiertos, porque a nosotras esto nos recuerda a Elena Anaya, cuando la sacaron a patadas del armario con un robado en la playa.
Desde aquí queremos lanzar la propuesta de que las famosas españolas se animen a declararlo por su propio pie y abracen la visibilidad para que los paparazzis dejen de especializarse en el outing y robado de fotos. Porque esto es un poco lamentable, cabrea a una parte del colectivo LGBT y resulta contraproducente. Pensadlo, chicas. Ahí queda la propuesta. ¿Quién será la siguiente en caer?
Venga a recomendarte el anime del año por su parejita lésbica y resulta que, aunque has disfrutado como una enana la primera temporada de Shingeki no Kyôjin, de Ymir y Christa poco, tirando a nada. Y es que el anime ha llegado al tomo 8 del manga, pero no es hasta el 10 que las cosas entre nuestras dos chicas se ponen interesantes. ¿Cómo de interesantes? En este post recopilamos sus mejores momentos hasta la fecha (Ni que decir tiene tantos spoilers que no llegarás virgen a la segunda temporada).
Antes de entrar en materia, por eso, avisaros que aunque Hajime Isayama cumple perfectamente con el apartado narrativo y la historia se lee perfectamente, su dibujo puede llegar a ser un poco chocante si vienes con las ideas preconcebidas del anime. Vamos, que el dibujo es feo de cojones, para hablar claro. (Recordad que el manga se lee de derecha a izquierda ;))
El primer encuentro entre ellas dos es bonito sólo porque lo vemos con buenos ojos.
De ambas sabemos poca cosa hasta la fecha: Ymir y Christa son dos cadetes que entran en el ejército al mismo tiempo que Eren, Mikasa y Armin. Cuando Christa le da de comer a Sasha después de su castigo, Ymir hace su primera aparición, interesada por la rubia. Más adelante, en la primera misión de los cadetes a terreno real, Christa intenta poner paz ante la actitud beligerante de Ymir ante la tensión y el miedo de la situación. Encantada ante su temple, Ymir le pide en matrimonio de la manera más despreocupada posible.
Poco más sabemos de ellas durante al menos 6 tomos hasta que llegamos a la captura de Annie y nos cuentan que, mientras en Stohess se libraba el gran drama, nuestra promoción 104 está secuestrada por el ejército al sur del Muro Rose. Si Annie ha resultado ser una traidora a la causa, la búsqueda de más elementos peligrosos se centra en nuestros recién estrenados soldados. ¿Pero cuánto de razón hay en sospechar de ellos? A tenor de lo que vamos a ver en este arco… muchísimo.
Miradlas que felices están, tan juntitas
Sin embargo, el secuestro es más bien un par de días aburridísimos sin nada que hacer hasta que sucede lo inimaginable: el Muro Rose, el segundo bastión contra los titanes, ha sido superado por los enemigos. Sin armas ni equipo de maniobras 3D, nuestra promoción 104 se divide en varios grupos para escapar y tratar de evacuar a la mayor gente posible.
Por supuesto todo lo que sucede a continuación es terrorífico y angustiante y lo pasas fatal. En ese sentido los trazos enloquecidos de Isayama sirven muy bien para las escenas de horror de los titanes entrando en las aldeas y secundarios a los que les teníamos cierto afecto muriendo de la manera más terrible (R.I.P. Mike). Mientras tanto, nuestro trio maravilla viaja junto a Levi, Hanji y el padre Nick, representante de la Iglesia de los Muros. Parece que dicha iglesia sabe exactamente por qué hay titanes dentro de los Muros, pero están silenciados por un voto que sólo una persona puede romper: Una pariente de sangre de una familia relacionada con la Iglesia que, sin saberlo, tiene total libertad para hablar de todo lo relacionado con los Muros. Un feudo entre familias la ha apartado del camino habitual y la ha llevado nada más ni nada menos que al ejército, a la promoción 104.
Christa se vuelve, de repente, en una pieza clave para descubrir los secretos de este mundo. En su camino hacia el frente, además, descubrimos que Ymir se unió a las tropas de reconocimiento por ella. Es dudosa la razón por la que lo ha hecho. ¿Conoce el poder de su familia y quiere aprovecharse? ¿Realmente se preocupa por Christa? ¿La ama desesperadamente? (Nosotras votamos por la tercera)
Parece imposible encontrar la brecha por la que están entrando los titanes y aprovechando la noche, la promoción 104 se reúne en las ruinas de un castillo cercano al Muro, Utgard, para descansar. Es en esas cuatro horas que tienen de reposo donde Isayama nos muestra una interesante conversación entre Ymir y Reiner que, aún ahora, da muchísimo que hablar sobre la sexualidad de ambos personajes.
«Me sorprende, no creo que parezca un tipo al que le interesan las mujeres. Y no es por nada, pero tú no pareces una chica a la que le interesen los chicos, tampoco.»
Una vez más, todas las probabilidades están en contra de nuestros héroes, que se encuentran rodeados de titanes en plena noche. Pero los titanes no deberían poder moverse cuando no hay luz, ¿No?
Aún a pesar del acoso constante, del peligro y del miedo, Isayama nos da pequeños momentos de respiro. ¿Y qué mejor manera que mostrándonos a una Ymir celosa que se comporta como una cría? Eso sí, Reiner es al menos bisexual con tanto «Cásate conmigo, Christa».
«Eh, Christa, yo también me he cortado»
El respiro, sin embargo, no les dura mucho. Los titanes no paran de llegar y los soldados apostados para protegerles son pocos y pierden fuelle a medida que pasan las horas. Es en ese momento, en lo alto de la torre, cuando conseguimos comprender exactamente qué tipo de relación une a nuestras dos chicas desde el principio: Christa es algo más que un pariente de sangre de una familia de la Iglesia de los Muros, es la hija bastarda de uno de ellos con tanto derecho a sucesión como uno legítimo. A las familias no les hace ninguna gracia, hasta amenazan con matarla, pero aceptan que viva oculta con un nombre falso y reniegue de ese derecho. Ymir es la testigo involuntaria de una de esas conversaciones secretas y es ese conocimiento el que la lleva a buscar a Christa en el ejército.
Ymir siente que tienen historias parecidas pero se enfada con Christa por buscar un noble suicidio en vez de luchar por su nombre. Ella ha empezado de nuevo mientras que su amiga sigue anclada en el pasado. Cuando Ymir consigue rescatar a un compañero moribundo de la nieve en circunstancias humanamente imposibles, Christa sólo consigue una promesa en vez de una explicación.
«Cuando yo revele mi secreto, tu deberás reclamar tu verdadero nombre.»
Y esa promesa va a cumplirse muy pronto. Acorralados ante el peligro inminente, Ymir decide luchar para proteger a sus amigos… convirtiéndose en titán,
Aparte de ser bajita y cabezona, la forma titán danzarina de Ymir es un recordatorio para Reiner y Berthodlt de una tragedia que les sucedió de pequeños. ¿Quiere decir que un humano convertido en titán y descontrolado es capaz de comer humanos? ¿Qué une a Reiner y Berthodlt con Ymir?
¿Alguien dijo drama?
La batalla de Ymir contra los titanes es terrible y llena de momentos dramáticos y épicos en cuanto a nuestras dos chicas se refiere.
Por suerte, llega nuestro trío maravilla al rescate y nunca hemos estado más contentos de ver a Mikasa en nuestra vida. Cuando Christa e Ymir se reúnen de nuevo, además, podemos secarnos una lagrimita cuando la primera confiesa su nombre.
Queda la duda de si Ymir es otra traidora como Annie, aunque Christa pelea por su inocencia desde el principio. Nadie sabía de sus poderes hasta ahora, pero en Utgard ha arriesgado su vida por salvarlos a todos. A pesar de las experiencias con el titán coloso, el titán armado y la titán hembra, Ymir es diferente o de eso está convencida Christa.
Con este tomo 10 tan lleno de amor entre nuestras dos chicas, no podemos dejar de estar agradecidas a Isayama por haberles dado un papel prominente a quien estaba destinado a convertirse en una pareja lésbica entre bambalinas. En cambio tenemos un trasfondo para su historia y, sobretodo, una fidelidad y fervor la una con la otra que sólo puede considerarse como la historia de amor más épica de todo Shingeki no Kyôjin. ¿Que todos estos momentos no han sido suficientes para convenceros? En el siguiente tomo los momentos entre ellas dos recordando lo mucho que se quieren se suceden uno tras otro 😉
Y recordad que si os quedáis con ganas de más, el fandom de esta pareja es inigualable, maravilloso y lleno de joyitas como estas:
La gran serie británica Doctor Who está cerca de celebrar su cincuenta aniversario, que se dice pronto, y con ella conoceremos a un nuevo doctor que será protagonizado por Peter Capaldi y que esperamos ver pronto en pantalla. Pero no sólo vuelve nuestro doctor preferido, sino que también vuelven viejos compañeros de viaje y, entre ellos, la pareja lésbica canon de la serie.
Madame Vastra y Jenny
Para las que no sigáis la serie. Sí, Madame Vastra es un largarto, pero es una mujer también, y ella y Jenny están casadas. Obviamente no por nuestras leyes ni en nuestra época, porque ambas viven en el Londres de la época Victoriana, pero lo bueno de viajar en el tiempo y en el espacio es que siempre podrás encontrar algún momento y algún lugar en el cual ellas puedan casarse. Y lo bueno para nosotras es que está confirmado que ellas van a volver a aparecer en los nuevos episodios de la serie, o eso es lo que Moffat (uno de los muchos guionistas de la serie), le ha dicho a Neve McIntosh (Madame Vastra) acerca de su participación junto con Catrin Steward (Jenny) y Dan Starkey (Comandante Strax) que vive con ellas como su mayordomo.
Incluso se ha hablado de un posible spin-off con ellas dos, y sabemos que es una gran posibilidad porque la serie original ha dado para varios spin-offs a lo largo de los años. De momento es sólo un rumor del cual nos mantendremos alerta para daros un silbido si se hiciera real, pero lo que tenemos claro que es que tenemos pareja lésbica canon en la temporada y que nos encanta que Madame Vastra continue presentándose como ya lo hizo una vez, diciendo: «Buenas noches , soy una mujer lagarto del inicio de los tiempos . Y esta es mi esposa.»
Hay varios motivos por los cuales nos encanta Once Upon A Time. Uno de ellos es que nos permite dejar volar la imaginación con la cantidad de personajes femeninos que tiene y nosotras, que nunca descansamos, nos pasamos la vida shippeando a las princesas. Pero en el episodio del domingo ocurrió, POR FIN, lo que todas estábamos esperando.
[ATENCIÓN: SPOILERS]
Mientras el resto de los personajes andan perdidos por Neverland en una cruzada rollo #SalvemosaHenry, otro arco argumental ha cumplido nuestras fantasías croquetiles: una de las princesas Disney ha estado a punto de confesarle su amor a otra de las princesas.
¡¡Mulán se ha enamorado de la princesa Aurora!!
¿No me crees? Lógico. Yo tuve que frotarme los ojos porque de veras pensé que me estaban fallando los sentidos, pero tenemos un vídeo que lo prueba:
Oh, dios. Estamos las chicas del staff tan emocionadas que no sabemos ni por dónde empezar. Esto lo explica todo. De repente el universo entero se ha alineado. Estos 2:24 minutos nos han confirmado que… ¡no estamos tan locas como pensábamos! Y a alguna hasta le han entrado ganas de empezar a ver Once Upon A Time, porque ha sido como la llamada de la selva: OOOOOOOOUAAAT!!
akamagicitself.tumblr.com
Sí, ya sé, ya sé, el personaje de Jamie Chung (Mulán) solía suspirar por el príncipe Phillip, pero nadie nos puede negar que actualmente su corazón pertenece a Aurora (Sarah Bolger). ¿A dónde nos conducirá este nuevo arco argumental? Ni idea, es muy posible que nos parta el corazón, pero, por lo de pronto, nos da igual. Estamos pletóricas de poder deciros que OUAT ha hecho historia presentándonos a la primera princesa Disney bisexual y que lo ha hecho ¡zas! sin advertencia previa. Solo por eso se merecen nuestro amor eterno. Walt Disney se estará retorciendo en su tumba, pero nosotras viviremos felices y comeremos perdices viendo Once Upon A Time.
¿Cómo te has quedado? ¿Tienes ganas de salir al balcón y gritarlo a los cuatro vientos, como le ha pasado a M? Comparte con nosotras qué te ha parecido este giro que le han dado a la serie.